…y como les estaba enseñando hoy, en un hogar donde fui invitado a cenar. Ellos querían saber si conocerán a sus seres queridos, cuando se encuentren con ellos en la Gloria.
“Bueno”, les dije: “Seguro que los conoceremos”. ¿Ven?, estamos en—estamos en una…
Tenemos tres diferentes cuerpos en los cuales moramos. Uno es el humano, el otro es el celestial y el otro es el glorificado. Y si nos conocemos el uno al otro en el cuerpo humano, el cuerpo mortal, ¡cuánto más nos conoceremos, el uno al otro, en un cuerpo glorificado! Es así: si la ley pudo producir algo bueno, ¿cuánto más grande podrá producir la gracia pues es más grande que la ley?
Y si la luna puede producir cierta porción de luz, ¿cuánto más la sobrepasará el sol cuando venga? Seguro, nos conoceremos el uno al otro.