La promesa, estamos en la frontera en esta noche. La Biblia dice: “Deseo que por sobre todas las cosas prosperes en salud”. Es suyo. Dios lo prometió. Y la promesa a Ud. es tan válida como lo fue para Israel. Él dijo: “Yo te he dado esta tierra. Enviaré Mi Ángel, este Pilar de Fuego delante de ti para que te guíe a ese lugar”. La sanidad Divina es suya, Dios se la prometió a Ud. Él envió al Espíritu Santo, y le ha guiado hasta este lugar. Tomémoslo. Amén, es nuestro.
El mismo Dios que le hizo la promesa a Israel se la hizo a Ud., y Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Envía las mismas señales, maravillas y milagros. Ahora, Él no va a venir a entregársela fácilmente. Ud. va a tener que tomarla.
Y tan pronto Ud. la reclame, habrá un vil amorreo parado allí; patéelo de su camino.