Esta Biblia predice, por medio de profecía, qué día estamos viviendo y qué tiempo estamos viviendo, y qué clase de eventos deberían estar aconteciendo. Lo predice exactamente al pie de la letra y nunca ha fallado en una sola edad, todo el tiempo. Ni una sola vez ha fallado alguna vez, y no va a fallar, porque los que están predestinados a verlo lo verán. Jesús dijo: “Ninguno puede venir a Mí, si Mi Padre no lo trajere, y todo lo que el Padre me ha dado vendrá”. Es la Palabra uniéndose con la Palabra. No puede hacer nada más. Sabemos eso, el día en el que estamos viviendo.
Pero así como ha sido en toda edad, la gente permite que el hombre le ponga su propia interpretación a esta Palabra, y hace que ellos sean cegados al evento que ha sucedido. Hizo lo mismo con los fariseos y saduceos.